EMILIO PASCUAL
Reflexiones en el taller.
El arte debe ser real en si mismo, con o sin representación, ilusionismo, etc.
Con esta idea base, creo que debemos entrar en la propia naturaleza de la pintura y del arte en general y por tanto rechazar el termino abstracción para definirla ya que aludimos a la pintura misma.
Al trabajar actúo siempre bajo una estética de base expresionista que poco a poco se va esquematizando, con una fuerte preocupación por el volumen y la ordenación espacial de los elementos que configuran la obra.
Para mí, la experiencia del arte es estética, es un nuevo significado, el arte es algo que debe afectarnos emotivamente. Cada día cuando entro al estudio, pretendo sorprenderme, no entiendo al creador (al artista) que hace lo que ya sabe hacer.
"La buena pintura surge de las decisiones no sabidas, de las decisiones no aprendidas".
Con la razón solamente, nunca se ha hecho arte, con la emoción solamente, sí se ha hecho arte. La razón solamente debe servirnos para controlar nuestra emoción.
La verdadera obra surge en la inconsciencia, y yo como primer espectador debo saber valorar el encuentro, debo saber parar en un momento concreto de la creación y terminar emocionándome.
El arte no posee sentido por si mismo, sino como una necesidad personal, y para que fluya, para que surja la obra, debe estar muy asimilada, muy sentida, muy definida. El arte debe ser algo tan natural como respirar.
Me gustaría exigir al espectador una sensibilidad muy pura, exigir la detención de la mirada en la sustancia de la pintura, en la obra de arte, crear un encuentro directo con ella.
Con un lenguaje contemporáneo, pretendo crear superficies vacías, relacionando los espacios y los trazos gestuados. La materia junto con la reducción formal, crean una síntesis que permite explorar el vacío, el silencio, la emoción.
Persigo una reducción formal en la que lo mínimo se convierta en presencia radical, en materia que hable por sí sola, de ella misma.
Hay en mi obra un gusto por la variación mínima, por el matiz, por el rastro del pincel o del lápiz. Una aparente sencillez de medios y de procesos como en Morandi.
Personalmente entiendo el arte como conocimiento y experiencia, y por tanto, afectado por la fenomenología psicológica, pero en lo posible, separado de intelectualismos innecesarios.
Interiorización silenciosa.
Pintura que no busca el aplauso de la masa, sino tomar conciencia de lo sutil.
Es el canto al arte del recogimiento, a la mirada que nos conduzca a la paz interior. Ha llegado el momento de contemplar el silencio, de disfrutar de la libertad de la sencillez al son de las notas de esas partituras pictóricas.
Necesitamos más silencio, " un silencio para desaparecer dentro de uno mismo".
En las esculturas, trabajo las estructuras y sus interrelaciones, la línea y la densidad de los espacios. La escultura no es más que el intento de llenar el espacio, el silencio, el vacío.
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